Pablo Merzi, referente de La Rueda de Turismo, expuso ante la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados y advirtió sobre la situación crítica que atraviesa el turismo sindical, la caída de la actividad y el impacto de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.

Durante su intervención puso el foco en la situación que atraviesa el turismo sindical y en el impacto que la actual realidad económica tiene sobre el sector.
Merzi destacó que existe una coincidencia entre los distintos actores vinculados al turismo respecto del deterioro de la actividad. “Por una vez, y ojalá dure esto muchísimo tiempo, lo que yo tengo que decir es exactamente lo mismo que dijeron los empresarios, los intendentes y los distintos sectores que participaron”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que esta coincidencia permite advertir que la crisis no es exclusivamente sectorial, sino que responde a una situación económica que afecta al conjunto de la actividad turística.

La caída del turismo sindical
Durante su exposición, Merzi señaló que el turismo sindical constituye históricamente uno de los sectores con mayor cantidad de plazas propias del país. Sin embargo, afirmó que en los últimos años se registra una caída sostenida de la actividad. “Hace dos años, tres años, que no paramos de caer”, expresó.
Uno de los principales factores señalados fue la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, que constituyen el público principal de los hoteles sindicales. Según explicó, desde 2023 se produjo una pérdida real de los ingresos de los trabajadores que, en algunos casos, llegó hasta el 62%.
Esta situación tiene un impacto directo sobre el turismo: trabajadores que anteriormente podían acceder a estadías de una semana o diez días hoy reducen sus viajes a dos o tres días, cuando pueden realizarlos.
Hoteles sindicales en dificultades
Merzi también planteó que la caída de la demanda se suma al fuerte incremento de los costos de funcionamiento de los establecimientos turísticos, entre ellos los servicios públicos.
A esto se agrega una situación particular del turismo sindical: buena parte de los establecimientos trabaja principalmente con sus propios afiliados y mediante convenios con otros sindicatos. Por lo tanto, la disminución de los ingresos de los trabajadores repercute directamente sobre la actividad.
Según los datos expuestos durante la reunión, los hoteles sindicales registraron una caída de entre el 25% y el 35% de la actividad entre el año pasado y el actual.
El referente de La Rueda también señaló que algunos hoteles sindicales históricos tuvieron que cerrar sus puertas ante la imposibilidad de afrontar sus costos de funcionamiento.
En este contexto, explicó que los sindicatos enfrentan además la necesidad de destinar recursos a otras áreas, como las obras sociales y la asistencia a trabajadores que atraviesan dificultades económicas.

Un turismo sostenido por los trabajadores
Merzi remarcó una característica central del turismo sindical: se trata de un sistema que históricamente fue sostenido por los propios trabajadores y sus organizaciones.
“En un turismo que está subsidiado, no por el Estado, está subsidiado por los propios sindicatos”, sostuvo.
Para el referente de La Rueda, la situación actual obliga a analizar el turismo en relación con las condiciones económicas y laborales de quienes lo sostienen.
“Es muy difícil poder hablar de turismo si no nos ponemos de acuerdo por lo menos en lo que pensamos más o menos parecido”, afirmó.
Finalmente, Merzi llamó a los distintos sectores vinculados con la actividad turística a trabajar de manera conjunta para abordar la crisis y pidió que se observe la situación concreta que atraviesan los trabajadores.
“Si todos los sectores que tenemos que ver con el turismo, venga del lado que venga, dicen que la cosa está mal, será, señoras diputadas y señores diputados, porque realmente la cosa está mal”, concluyó.
