Turismo Sindical en tiempos de crisis: el desafío de sostener y crecer

La Rueda de Turismo Social y Sindical llevó adelante un encuentro internacional para debatir el presente y el futuro del turismo social y sindical, con la participación de representantes de 70 sindicatos, junto a integrantes de la UMET, la UNTREF, UnDelta y representantes de FEDETUR.

La jornada tuvo lugar en la sede de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía y contó con la presentación del informe “Turismo Sindical y los desafíos para sostener el Turismo Popular”, una investigación que permitió poner en discusión el acceso al ocio, al descanso y al turismo como parte de los derechos sociales de las y los trabajadores.

Del encuentro participaron Ernest Cañada, Doctor en Geografía, investigador postdoctoral de la Universidad de las Islas Baleares y fundador de Alba Sud; Rodrigo Fernández Miranda, investigador del Centro de Estudios de la Economía Social de la Universidad Nacional de Tres de Febrero; y María Soledad Martínez, subsecretaria de Turismo de la provincia de Buenos Aires.

Turismo social y organización de los trabajadores

Durante la jornada, Pablo Merzi, integrante de la Comisión Directiva de la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales y referente de La Rueda, destacó la importancia de fortalecer las propuestas de turismo social y sindical en un contexto económico adverso.

En ese sentido, señaló que frente a las dificultades que atraviesan las familias trabajadoras es necesario redoblar los esfuerzos para garantizar el acceso al ocio y al descanso, y planteó como desafío seguir ampliando la participación del conjunto del movimiento obrero en estas iniciativas.

“De acá se sale todos juntos, no hay otra manera”, sostuvo Merzi, remarcando la necesidad de profundizar la unidad y la articulación entre las organizaciones sindicales.

Por su parte, Ernest Cañada puso en valor la experiencia argentina y, particularmente, el trabajo que desarrolla La Rueda. Destacó que las experiencias de turismo sindical constituyen una referencia para otros lugares del mundo y resaltó la importancia de que los propios trabajadores organizados sostengan y defiendan una infraestructura destinada al turismo popular.

El investigador planteó, además, que las políticas turísticas deben poner en el centro las necesidades de las mayorías y no exclusivamente la lógica del negocio, entendiendo el turismo como parte de los derechos sociales, el bienestar, la recreación y el acceso al ocio.

En esta línea, también destacó el potencial del turismo como herramienta para generar espacios de encuentro, solidaridad y reconocimiento entre trabajadores y comunidades, frente a los discursos que buscan dividir a los sectores populares.

El turismo como derecho

Desde la provincia de Buenos Aires, María Soledad Martínez reafirmó la concepción del turismo como un derecho humano y destacó la importancia de generar políticas que permitan democratizar su acceso.

La funcionaria señaló que las familias trabajadoras y los sectores populares son quienes más sufren las consecuencias de la actual situación económica y que, ante la pérdida del poder adquisitivo, el descanso suele ser uno de los primeros derechos que se resignan.

Martínez también reivindicó la tradición argentina en materia de turismo social y sostuvo la necesidad de volver a poner en valor las conquistas alcanzadas por el movimiento obrero, especialmente frente a los cambios que atraviesan actualmente el mundo del trabajo.

Una agenda para seguir construyendo

El encuentro permitió fortalecer el intercambio entre organizaciones sindicales, instituciones académicas y actores vinculados al turismo, generando un espacio para analizar los desafíos actuales y pensar nuevas herramientas para sostener y ampliar el turismo social y sindical.

Desde La Rueda reafirmamos nuestro compromiso con un turismo accesible, solidario y pensado desde las necesidades de las y los trabajadores, fortaleciendo la organización colectiva y la articulación entre sindicatos para que el derecho al descanso y al disfrute no sea un privilegio, sino una posibilidad para todos y todas.

La participación de 70 sindicatos, junto a universidades, organizaciones y referentes del sector, expresa la voluntad de seguir construyendo colectivamente una política de turismo social y sindical con alcance nacional e internacional.